
VALLE MEDIO DEL LOZOYA
Se conoce como Valle Medio del Lozoya o Sierra Norte, el conjunto de once pueblos desde Buitrago a Somosierra, entre los que se encuentra Robregordo, tres kilómetros antes de coronar el Puerto.
Las características de este territorio vienen siendo similares en cuanto a su vegetación que alterna con plantaciones bajas que se mezclan con desiguales y pequeñas praderas. Las zonas medias altas carecen de extensos arbolados, se forman de ejemplares aislados. vegetación herbácea, helechares, matorral de robledales melojos. retamares, endrinos y majuelos. Según domina la altura crecen el brezo y el jabino rastrero que en la zona
septentrional
a los 1500 metros se unen con las repoblaciones forestales de pinos.
Cruzan el término de norte a sur, el río Madarquillos con sus anuentes Santo Domingo, Atalayas, Pilozano y El Valle.
El casco histórico de Robregordo construido por sus pobladores con la tipología original de la zona, el interior de sus viviendas resulta fresco en verano y menos frío en invierno. La vía principal del pueblo fue calle Real, camino y cañada, su firme empedrado con piedra, ("gorrón" de río) colocado por los vecinos de forma rústica pero segura, ha permanecido hasta hace unos años. (En la actualidad las calles están reformadas). En los bajos de algunas casas se encontraban instaladas las tiendas y tabernas, comercio habitual de vecinos, arrieros y carreteros del tiempo. Las construcciones de las calles laterales era la misma, algún corral incluido marcaba la diferencia, el firme o suelo de la calle era de tierra aplastada; en una cosa eran y son comunes, todas ellas van a parar a la Iglesia situada en el centro del pueblo.
Como típico pueblo de sierra, Robregordo siempre tuvo varias fuentes públicas, con las obras del Ferrocarril que dividió el casco urbano desapareció la del "Chorro Abajo", esperamos que en el futuro mantengamos las tres actuales para que los visitantes disfruten de las finas aguas de nuestro término. (En la actualidad, todas las viviendas tienen incorporada el agua).
Saliendo del pueblo hacia el Norte por la calle Real, se gira a la izquierda por los apartamentos, la Fragua, camino del Hospital, paso subterráneo de la carretera antigua N° 1 cruzando el río, nos lleva a la Acebeda de Robregordo, ubicada en e! espacio natural de la dehesa boyal,
donde existe el principal bosque de acebos de la Comunidad de Madrid.
Fuera de este bello recinto, el terreno es más accidentado, con elevadas cumbres como la Cebollera, Colgadizos, y Los Llanos que dan vista a la provincia Segovia. Unido a estas alturas, recorren y circundan el término las rutas forestales y es sumamente atractivo contemplar desde estos parajes el amplio Valle del Lozoya.
Este bonito pueblo fue precursor en los años cincuenta de asiduos desplazamientos de los capitalinos a visitar nuestro entorno, en aquellos años aún se vivía intensamente el desarrollo agropecuario. Por estas fechas empezó a despertarse el turismo Europeo, era muy frecuente que algunos viajeros encontraran en nuestra zona atracciones un tanto sorprendentes, movidos por la curiosidad paraban sus vehículos en las cunetas de la carretera para hacer fotografías de nuestro verde paisaje que en la época estival seguía conservando su frescor. En el periodo de recolección los jóvenes , tanto extranjeros como madrileños ,se acercaban a las eras de trillar situadas al lado de la Nacional I, subían a la trilla y acompañando al que dirigía la yunta daban algunas vueltas alrededor de la parva disfrutando la experiencia de ser remolcados por vacas y caballos para realizar la molida del centeno. Esta rudimentaria técnica llamaba la atención a los viajeros de la adelantada Europa donde ya habían suprimido este sistema y adaptado el progreso industrial.
En los últimos treinta años Robregordo ha perdido su forma de vida, el sistema de producción ha quedado paralizado, solamente permanece una pequeña representación en ganadería, la agricultura ha quedado relegada a un grupo de pequeños agricultores amantes del campo. Nos vemos ante la disyuntiva de modificar nuestro envejecido sistema con otros medios alternativos que nos encaucen en la vía del progreso.
Según informes recogidos, España posee una enorme importancia en el nivel de participación de turismo, ocupando uno de los principales lugares del mundo como país receptor. En sentido inverso, los españoles nos programamos nuestros viajes turísticos a cualquier parte del Planeta, y si echamos un vistazo al mapa turístico, observaremos que hasta en los países más pobres del mundo, el turismo se ha convertido en un elemento importante dentro del proceso de desarrollo económico
No es el turismo global el que se puede desarrollar en nuestra Sierra Norte, ya que carecemos de infraestructuras necesarias, zonas deportivas, de recreo, monumentos artísticos, etc.
En nuestro caso, debemos dirigir los proyectos hacia el entorno natural, conocer y disfrutar la Sierra es la ilusión de muchos capitalinos que cada fin de semana nos visitan. De un año para otro va aumentando el número de excursionistas. Nuestros campos, valles y montañas tienen algo que atrae, es la sensación de disfrutar un paraje natural en campo abierto. Fauna y flora de forma paralela llenan de vida nuestros campos con una magia irresistible. Sus colores cambiantes todo el año nos sorprenden, meses de Mayo y Junio con floridos retamares, otoños multicolores, su vegetación se convierte en una relajada sensación de bienestar. Sus acebos, en los meses cercanos al invierno con sus ramilletes rojos, el
serval de cazadores, los majuelos etc, y
si tienes suerte de contemplar un día de
invierno una extensa nevada blanca, es
algo maravilloso. Robregordo esta en el
sitio elegido, es el balcón para disfrutar
de la belleza del extenso Valle de
Lozoya Este patrimonio común es una
reserva necesaria para todos, cuando se
conoce resulta encantador.
Defender la Sierra, planificar el
turismo rural en deporte de aventuras,
Senderismo, excursiones, rutas
alternativas por caminos rurales, subir
al techo de nuestras montañas, fuentes
y arroyos, condiciones
medioambientales inmejorables
Introducir a los visitantes de viajes
cortos que hacen desplazamientos de
200 kilómetros los llnes de semana para
que conozcan nuestra gastronomía,
usos, costumbres y forma de vida.
Desarrollar las mejores condiciones creando apacibles y acogedores alojamientos de ocio y recreo, mejorar dentro de lo posible nuestro entorno para recibir a nuestros visitantes con especial atención para que queden interesados en volver. Hacer partícipe al viajero de lo que tenemos, que lo respete y disfrute. Otros visitantes se interesaran por nuestras costumbres, valores culturales y sociales, y en general de la evolución antropológica de los habitantes de este pequeño pueblo a través de nuestra historia.
Somos conscientes de nuestras necesidades, pero "la fe mueve montañas".
Hemos de emprender el camino, "principio quieren las cosas", sucesivas generaciones se encargarán de continuar la idea. No pasarán muchos años para quela Sierra Norte se convierta en Parque Provincial para disfrute de los vecinos de Madrid.
Capital por todos sus extremos sigue creciendo, nuevas urbanizaciones vienen a sumarse al último censo de población que en los últimos años ha crecido en 600.000 personas. Según sube la población la contaminación ambiental aumenta, más vehículos, más calefacciones, y la escasez de lluvia y nieve amenaza el suministro de agua y electricidad; todo esto viene a unirse a los insuficientes medios que pueden aportar las autoridades.
La Sierra Norte formará parte del futuro "gran parque" que ocupará toda la sierra, Madrid necesita todos los fines de semana que sus agobiados vecinos tengan una válvula de escape hacia el cercano entorno rural para reponerse del ajetreo diario de la Capital.
DEBEMOS TENER EN CUENTA Urbanización: Disponibilidadde espacios suficientes para seguir construyendo Infraestructuras: Son imprescindibles, hay que hacer algún edificio municipal, el pueblo lo necesita como ayuda para su relanzamiento.
Ordenamiento: Respeto a las normas establecidas por la Comunidad de Madrid, y dentro de lo posible mejorarlas, nuestro futuro depende de una planificación correctamente estudiada
Medio Ambiente: Respeto absoluto y vigilancia permanente, dependemos en el futuro de su conservación.
Félix San:. Robregordo
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