Dice un refrán, "no hay fuente sin arroyo", y así es, la riqueza de la vida la lleva consigo el 'agua, del susurro de la fuente, llega la música de los arroyos. Por la zona más septentrional tenemos el de Santo Domingo, la Umbría y las salidas de Hoyo Redondo y Las Lagunas de Majafrades, se juntan en Los Arroyos. Un poco más abajo de "la madre", en el sitio de "las presas", sale el "Güera" y "los Cambronales" que recoge el agua de la dehesa y el vertido de Somosierra. Corriente abajo por el Oeste sale "Valdelacasa" y "Cardosillos", donde se forma el río Madarquillos, famoso por sus finas y sabrosas truchas. Por el Este, paralelo al pueblo, discurre el arroyo "El Valle", que por terrenos de Horcajo se une al Madarquillos.

Situada al margen izquierdo de la antigua carretera Nacional I, a unos 400 metros al Norte del casco urbano. Destaca por su valor paisajístico, rodeada de sierras en tres orientaciones, la nutrida presencia de aves, la variada arboleda de robles, tejos, mostajos, cerezos silvestres - o "morriña" -, avellanos, abedules, sauces, endrinos, escarabajos, servales - llamados "de cazador" y espectaculares en otoño, con sus bayas rojas -, arbustos, piornos o retamas, "maillos" - manzanos silvestres -, majuelos, etc..
Cualquier fecha es buena para pasear por ella, aunque conviene recordar que es lugar donde está el ganado, por lo que el respeto a la naturaleza, fauna y flora, es imprescindible para no deteriorar un lugar tan bello, se debe evitar circular con vehículos, acampar, hacer fuegos, arrojar objetos extraños (cigarrillos, papeles, plásticos, etc.), arrancar cualquier "recuerdo", por pequeño que sea. La Naturaleza suele "pasar factura" por el disfrute indebido de la misma, el equilibrio es delicado, por lo que todas la precauciones son pocas.
El conjunto y armonía de olores de este lugar resulta impactante. Sus flores silvestres, de primavera, violetas, lirios, campanillas, rosas, frondosos helechares y retamas, que en Mayo y Junio, con sus flores amarillas, ofrecen un espectáculo maravilloso al que se une como fondo el extenso retamar de la finca de "Majafrades".
No acaba aquí su riqueza vegetal, completa su encanto los conocidos "ACEBOS", bosque único en el centro de España. Sus caprichosas matas de acebos, que en ocasiones llegan a ser arboleda, formando círculos o "aceberas", donde en su interior, parecido a cabañas, se protege el ganado de las inclemencias del tiempo.
Estas plantaciones caprichosas nacidas en esta tierra, con sus hojas de un verde brillante intenso, en todo tiempo y sus bayas rojas en otoño e invierno, son de gran belleza. Las "bolitas rojas" son alimento preferido del Urogallo, siendo probable que hayan existido en la zona.
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